martes, 23 de julio de 2013

Sobre "El pájaro del fastidioso estribillo"

Al pájaro que canta en mi cabeza
Y me repite que te amo
Me repite que me amas.
Al pájaro del fastidioso estribillo
Lo mataré mañana en la mañana.
Jacques Prévert
Juro que lo he de matar para no escuchar más sus reclamos
Para no escuchar más sus deseos, sus ansias de mi.
A ese pájaro. Que me persigue y tortura lo he de matar lentamente,
Para que no le queden intenciones de cantar que me amas y que te amo.

Mejor, lo mato rápidamente, porque en su agonía puede decirme
La frase aterradora, porque, con su último soplo de vida puede cantar,
Cantar una vez más el estribillo y decir que me amas y que yo te amo
Sí, juro que lo mataré y me desharé de sus restos, lo olvidaré en mi memoria

Lo pondré junto a las cosas perdidas, para que nunca sepa dónde quedó.
Porque no le bastó con que yo supiera que me amas,
Porque no le bastó con que supiera que te amo,
No, no fue suficiente, tuvo que cantarlo, tuvo que decírmelo
Al oído no una, no dos, una eternidad de veces me lo dijo…
Me enloqueció

Juro que me ha enloquecido,
Que he perdido la razón y que ha nacido una
Extensión de mí que no conozco,
A ese pájaro maldito juro que lo mataré.

Nada más amanezca ha de morir,
Mejor, esperaré a la noche, así no le veré.
Así no sabré a que olía su agonía.
El pájaro que canta en mi cabeza me repite que te amo
Me dice que me amas.

Al pájaro del fastidioso estribillo lo mataré mañana en la mañana.
Con su muerte sabré que ha terminado, con sus lamentos sabré,
Que se ha ido la canción eterna que me duele, la canción que no termina,
Que no tiene forma que es sólo un estribillo que sólo dice que me amas
Y que yo te amo.

El funeral corre por mi cuenta
Y no es fácil de abandonar,
No es fácil asesinar,
Pero cuando es vital es momento de actuar y matar.

Yo no quiero matarlo, no quiero que muera ese pájaro,
Sólo me basta con que calle,
Con que no diga más que me ama,
Con que no diga más que te amo,
Porque me enloquece y tortura, no seré asesino,
Juro que me ha obligado a matarle, juro que no soy asesino.

No he tenido la culpa de que aprendiera a cantar,
No he tenido nada que ver con su canto,
Salvo saber que me duele, que lastima que hace daño,
Al pajarito de hermoso plumaje que tantas veces me miró,
Que tantas veces me cantó, y que voló conmigo,
Lo mataré mañana cuando amanezca.

Con su sangre pintaré la aurora y con lo que sobre el atardecer
Y lo teñiré para siempre y todos los días sabré que yo he matado
Al pájaro hermoso que me cantaba en estribillo que no quise disfrutar
Al pájaro que canta en mi cabeza y me repite que te amo
Me repite que me amas
Al pájaro del fastidioso estribillo lo mataré, mañana en la mañana.


Septiembre de 2007

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